El 1 de abril de 1929 nace en Motril D. Francisco Montero Martín, en el seno de una familia azucarera. El menor de 6 hijos, desde su infancia estuvo en estrecho contacto con la destilería de Azucarera Montero, la misma que hoy sigue elaborando el aguardiente de caña del ron que lleva su nombre.

En 1963, decide perseguir su sueño: elaborar un ron de máxima calidad, al más puro estilo tradicional. El camino no siempre fue fácil, pero gracias a su perseverancia y espíritu visionario y emprendedor consiguió darle su protagonismo al ron dorado cuando todavía no era conocido por la gran mayoría del mercado Español. El resultado de esta visión son el Ron Pálido Montero y el Ron Montero Gran Reserva.

De la tradición ronera y azucarera en la que creció, D. Francisco Montero desarrolló su propio método de elaboración, generando muchos rumores sobre su fórmula secreta. Sin embargo él no para de afirmar que lo fundamental es: una buena materia prima, su método tradicional de elaboración y, muy importante: "no tener prisa por vender".

Hoy, el tío Paco se siente orgulloso de que Motril sea conocida por su ron y afirma con rotundidad: "Qué nadie piense que el Ron Montero se va a morir, porque hay ron para rato. Yo me iré, pero el Ron Montero seguirá con su misma calidad y mantendrá sus señas de identidad. La bodega se queda en buenas manos porque los que siguen, saben hacerlo; se han ido formando conmigo."